Durante el último tercio de la Dinastía Ming (1368-1642 D.C.) en la provincia de Shantung, distrito Chimo, hacia los años 1615-1625, nace WANG LANG. Desde su juventud se adiestra en los sistemas pugilísticos locales (hoy desaparecidos). Siempre muy interesado en mejorar, decide ir Lao Shan (Montañas Lao, ubicadas en Shantung). Allí había un templo de “Los Tres Puros” (Excelsas manifestaciones del taoísmo) en donde vivía el Taoísta Yü Hua, a quien Wang Lang tomó como maestro. En pocos años dominó las nuevas técnicas, entonces Yü Hua le dijo: “no hay nada mejor para el sabio maestro que haber encontrado un amigo maravilloso”; Wang Lang comprendió y se despidió de su maestro, decide entonces, ir a Song Shang (Montaña Song) en la provincia de Honan a confrontar su boxeo con el de los maestros-Bonzos del monasterio Shaolin.

 

No pudo rivalizar y fue derrotado, decidiendo así, estudiar las técnicas del lugar. De tarde, en un caluroso verano, Wang Lang se refugiaba en la sombra de un Sauce, y alzando la cabeza, vio a una mantis y a una cigarra trabadas en lucha a muerte. Su atención se concentró en los asombrosamente coordinados movimientos del mantis, y con emoción batió sus manos exclamando: “el mantis captura a la cigarra” (técnica de la escuela básica). Apresó al insecto para estudiarlo con gran detenimiento. Resultaron así, las tácticas de mano: K’ou (Enganchar), Lou (Arrastrar), Ch’ai (Apresar), Tiao (Levantar). Eran buenas técnicas pero había un problema: el mantis tenía cuatro patas y él, solo dos piernas. Por más que lo intentó, no pudo obtener desplazamientos idénticos a los del insecto.

 

Un día luego de luchar con éste rompecabezas, Wang Lang fue a bañarse en un arroyo, donde en pleno Relax le cae la solución del cielo: un monito nervioso y burlón, roba sus ropas y éste sale velozmente del agua para dar caza al mico. Este, sin huir del sitio, esquivó a su persecutor hasta rendirlo sin aliento. Bien valió la pena irse desnudo a cas, pues, en la arena, habían quedado las huellas del simio. Wang Lang, recordando lo que acababa de ocurrir, camino sobre ellas, reconstruyendo los desplazamientos de tan ágil animal. Las estudió mucho y elaboró las tácticas desplazatorias: Shan (esquibe), Huei (Giro), T’eng (Salto) y Nou (zig zag); las combinó con las técnicas de mano que aprendiera del mantis, creando un sistema que confrontó con las dieciocho (18) formas que antes estudió. Creó así las tácticas corporales: Ai (Empujar con el cuerpo), K’ao (Recostarse), Tie (adherirse), Pi (Cerrar); conformándose las doce tácticas de la técnica básica, realizadas sobre las ocho posturas clásicas del Wu Shu.

 

Wang Lang volvió a monasterio Shaolin a confrontar su Wu Shu, los maestros bonzos no pudieron rivalizar, fueron derrotados. El viejo abate vio todo e invitó al vencedor a tomar té. Mientras lo hacían, el abate pregunto: ¿has recibido tú, la guía de los inmortales?

 

– Wang Lang contestó: si tiene usted una opinión, por favor dígamela.

– Abate: “Un árbol no abre dos tipos de flores”.

– Wang Lang: “Bajo el cielo todos los marciales somos una familia”.

 

Los Shaolin y Wang Lang fueron buenos amigos y compartieron técnicas.

 

Algunos maestros Shaolin tomaron técnicas del nuevo sistema y desarrollaron posteriormente lo que se llamo Mantis de Shaolin: el sub-estilo Meihua, el cual se compone de esquemas de Shaolin Chuen con algunas variaciones. Ejemplo de esto son: Hsiohuyen, Chunghuyen, Tahuyen, Sylupenta, Paiyüenyütiao, Feiyen Chang y varios otros esquemas que pertenecen a Shaolin y Meihua mantis a la vez.

Wang Lang transmitió su estilo a varios estudiantes, siendo los principales: Sheng Hsiao y Yü Chou, quienes lo enseñaron a sus alumnos y así, respectivamente, de generación en generación.

Luego de la invasión Manchu se funda la dinastía Ch’ing (1644-1911). Durante éstos tiempos Wang Lang viaja por muchos lugares organizando clandestinamente grupos y acciones anti Ch’ing, con el objeto de restaurar el régimen Ming.

 

Wang Lang es sitiado y apresado por los Manchues. No se sabe que pasó después, hay versiones que afirman que escapó y huyó a los montes Kuenluen (cordillera que separa al Tíbet de la provincia de Hsinchiang). Pero no hay datos concretos que corroboren esto.

P.D:tomado del libro secretos del boxeo mantis de Jaime Barradas Romero

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